miércoles. 19.06.2024

Hace apenas unos días, cumplía años Banzai, el único álbum editado por Gata Cattana. Un disco que supuso mucho en nuestra escena de rap nacional, por los melones que abrió, el tono en que Cattana lo hizo y sobre todo por su actitud y fuerza musical. A día de hoy, creo que es unánime el sentimiento de que con ella se fue una de las artistas con más potencial que ha tenido el rap español nunca. Pero si que es cierto que lo que dejó, supuso el germen de algo. 

Un panorama que no animaba a nada

En el rap siempre ha habido raperas. Pero eso no quiere decir que el rap sea un género especialmente favorable para las mujeres. Lo primero por parte de este panorama es aceptar eso. 

Tenemos grandes referentes en España: Mala Rodríguez o Arianna Puello por ejemplo. Pero lo cierto es que independientemente de que fueron y son artistas talentosas, con una música meritoria, seguramente supusieron outlayers de entre un montón de mujeres que intentaron desarrollar su carrera en el rap y no cuajaron. Y no porque no pudiesen. 

La escena del rap de los 2000 en este país tampoco era la más atrayente para el público femenino. Muy restringido, ya que recordemos que hasta hace nada, no gozábamos la popularidad que tenemos ahora. Es difícil que las mujeres encontrasen referentes en un ambiente masculinizado al extremo, donde las temáticas, la estética, y el bagaje cultural arrastrado desde USA no se amoldaban especialmente a ellas. Esto obviamente no ayuda. 

Y genera un efecto de pescadilla que se muerde la cola: El público es eminentemente masculino, los artistas son eminentemente masculinos, las temáticas también. Introducir a raperas en esta ecuación seguramente era algo que daba miedo a nivel comercial, y así nos hemos tirado muchísimo tiempo con festivales llenos de talento, pero en los que solo había cabida para artistas masculinos. 

Gata Cattana fue la figura que tuvo el poder de romper esta situación. 

Gata Cattana, el seísmo

La semilla que plantó Banzai, fue uno de los factores (recordemos que nunca un fenómenos se puede restringir a un solo factor cualquier evento) que dio lugar al panorama que tenemos ahora, en el que el número de raperas ha aumentado, mostrando además el enorme talento de todas ellas. El ejemplo que dio Cattana a través de este disco, cargado de una fuerza y una actitud insuperables, generó prácticamente de la nada ese referente fuerte que animó a muchas artistas a dar el paso hacia delante. 

A día de hoy tenemos panoramas regionales fuertes como el de Barcelona, con la que en su momento rompió números con su música, Santa Salut, seguida de artistas como Las Ninyas del Corro, Sofía Gabanna, Anier o Elane. También podemos encontrar grupos fuertes en Valencia, como Machete en BocaJazzWoman o Hakuna Tanaka. Madrid, con colectivos como Free Sis Mafia, parece que también abren su punto de vista para abrirse a raperas de talento. 

Incluso podemos encontrar artistas emergentes actualmente con propuestas brutales como Lasole, Lauren Nine o Lil Russia. Hace poco hablábamos de K1za en Profundizando en la música, y sinceramente no he visto a una artista con un EP de presentación mejor en mucho tiempo. 

El trabajo por hacer

Pero también, cuando hacemos el tour de artistas por comunidades autónomas, hay algunas en las que nos encontramos con una desigualdad brutal entre raperas y raperos. En algunas directamente no hay artistas femeninas. Parece a todas luces, que en nuestro país no se ha desarrollado una escena favorable, o un publico receptivo. Por que el talento está claro que sale hasta de debajo de las piedras. 

Nos pasa lo mismo con los festivales. Muchas veces si nos encontramos en un cartel una artista con un directo de rap duro, bruto, boom bap, parece que lamentablemente está cubriendo un cupo. Que con un nombre llega, y hay una cierta desigualdad ¿no?. Ya no hay la excusa de que no hay raperas, con el panorama de Barcelona ya se llena más de medio cartel de un festi promedio. ¿Entonces cual es el problema?

Aparentemente, aún hay muchísimo trabajo por hacer en el panorama del rap español. Claramente, este es un reflejo social en buena parte, quizá más que en otras músicas, dada la naturaleza del rap. Pero como reflejo que es, están claros los progresos, pero también las deficiencias. 

Nuestro humilde recordatorio

Este artículo no es más que una humilde forma de apoyar esta evolución en un día como hoy, y a todas las artistas que bregan con dificultades estructurales de la industria musical en el día a día, con públicos poco accesibles y en general con dificultades que sus equivalentes masculinos se saltan.

Es una forma de presentaros a algunas de las maravillosas artistas que hemos ido descubriendo en el último año, pese a que nos dejamos entre medias a muchísimas más, cada una con una propuesta bestial que nos ha conquistado los oídos. 

Y es nuestra humilde forma de recordar a Gata Cattana, y su brutal aportación pese a su corta carrera a un panorama que necesitaba un soplo de aire fresco, una llamada de atención. Replantearse algunas cosas. Y de agradecérselo, por que con el seísmo que fue, ayudó a muchas otras que vinieron después.

El legado de Gata Cattana
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