Fernandocosta está actualmente en primera línea de batalla a nivel nacional debido a su reciente y demoledora respuesta a Ayax por el beef que este último comenzó hace unas semanas. Tal ha sido el revuelo por este incidente, que mucha gente parece haberse olvidado de un detalle importante. Y es que el ibicenco estrenaba poco antes la segunda mitad de su disco doble: Dolor de barrio.
Un lanzamiento marcado por uno de los momentos más dulces de su carrera. Fernando trae de vuelta al ruedo a Fernandito, en su máximo esplendor. Y es que Dolor de Barrio es puro rap vacilón.
El doble álbum: Un formato que gana fuerza.
No es el primer doble álbum que hemos visto en el último año. Este formato está ganando protagonismo, quizás con el exponente más extremo de San Jorge, el álbum de Recycled J de 30 temas, con el que el de Madrid ha marcado un hito importante en su carrera. Fernando se sube a este carro buscando apoyarse precisamente en esa naturaleza binaria.
"Me puse el reto de hacer dos álbumes, no simplemente por hacer cantidad y que se valore que ha sido más trabajo, si no por esa dualidad. La cara A, la cara luminosa, experimental en Amor de Barrio que quizá la gente no esperaba tanto (...) y después en Dolor de Barrio darles esa cara del Fernando con más ego y con más chulería".
Una dualidad que le permite explorar nuevas formas, nuevas colaboraciones, y a la vez "resucitar a Fernandito", volviendo a un sonido sobre el que Fernando ha construido buena parte de su base. "Para mi lo fácil es hacer temas como Dolor de Barrio. Meterme en cosas como las melodías, los arpegios, entonar... para mi es más difícil."
Y por tanto...una segunda parte dominada por el egotrip
Un 80% de Dolor de Barrio es puro egotrip. Y no obstante, no se hace pesado, si no más bien divertido. "En Dolor de Barrio, he querido conectar con la gente que me escuchaba hace diez años (...). No pensaba tanto en el resultado, como en pasármelo bien en el estudio. Quizás no teniendo un mensaje tan tan marcado, pero a la vez haciendo que el oyente se meta en un vibe de 'me lo creo'. Atmosférico".
Y lo cierto es que Dolor de Barrio es divertido. Agresivo, pero tremendamente divertido y disfrutón. Y con contrapuntos muy bien colocados, como Mujica, donde el tono más reflexivo, hace de contrapeso al vacileo que domina el trabajo. "Hay canciones de épocas distintas, en las que mi cabeza estaba un poco desordenada. También, en el caso de Mujica, hice ese truco de escuchar el sample y me obligo a que mi letra se ponga a la altura de ese mensaje. Es un truquillo que le he visto a más gente. El usar un sample al principio que sea inspirador, y que te de pie a la hora de escribir a desarrollar una idea parecida. Y entonces consigo abrirme un poco más en canal. "
Canciones con peso a nivel de mensaje, que hacen un contrapeso perfecto al vacile, logrando el equilibrio y re-atrapando tu atención como oyente. "Creo que si el disco se queda solo en el mensaje puro, la reivindicación, creo que se puede hacer un poco pesado, no solo para mi, si no para el oyente. Así que he intentado que fuese un poco 50/50". Un planteamiento que, como decíamos, se refleja perfectamente en el tracklist.
Y hablando de reivindicación...
En el disco destaca Borrego, un tema con una temática claramente reivindicativa pero un tono muy accesible, el cual Fernando nos reconoce que en un primer momento estaba pensado para ser una colaboración muy potente, pero por distintos motivos acabó siendo un tema suyo en solitario. Con un resultado no obstante del que dice sentirse muy orgulloso.
"Creo que lo bonito del rap en español es que hay mucha variedad, y que no todo tiene que ser pura y estrictamente reivindicativo (...) creo que en la variedad está el gusto, el sazón, y es lo bonito. Quizá tendría que sonar un poco más en el sector más mainstream, pero si te pones a indagar hay grupos de todo tipo."
Un disco con el que además Fernando demuestra que ya es un pilar del género
Con Desde Abajo, tuvimos un poco de vértigo. Y es que nos dimos cuenta de cuanto tiempo hace que escuchamos a Fernando. "Ha pasado el tiempo muy deprisa. Y en estos diez años he tenido épocas en las que no he disfrutado tanto del proceso como me gustaría, porque estás en muchos proyectos, y tienes mucha hambre, muchas ganas. A día de hoy echo la vista atrás y digo 'Wow'. Que bonito que ha ocurrido todo esto."
Y es que Fernando siempre se ha mostrado con nosotros como al principio. Cercano, sin filtros, amable y muy humilde. Demostrando que es un artista que valora a quién le escucha. "Me llegó hace poco un mensaje de un chaval hospitalizado diciéndome que mis canciones le han hecho salir adelante. Para mi eso es lo más reconfortante. Todo lo demás es secundario. Si mañana hay que volver a 'la vida real', porque lo que vivimos nosotros no es lo que vive la gente de a pie (...), estas cosas son las cosas con las que yo me voy contento. Cuando me vaya no me llevaré ni dinero, ni fotos ni fama, me llevaré todo esto. Entonces tío, estoy muy orgulloso de la gente que me ha acompañado, y estoy en un momento muy feliz de mi vida, con mucho hambre y ganas de seguir".
Apuesta fuerte en el audiovisual
Al disco le ha acompañado un peso en el audiovisual, un refuerzo, que marca una diferencia importante con respecto a trabajos anteriores. "En los tiempos que corren YouTube está un poco de capa caída en el aspecto musical (...) pero yo vengo de cuando no había Spoty. Suena bastante a dinosaurio esto que estoy diciendo (Risas). Vengo de esa escuela, de cuidar eso. Entonces aunque cada vez se invierta menos en audiovisual porque tiene menos retorno, a mi siempre me ha gustado tener esa píldora ahí para toda la vida."
"Una vez la música está hecha, mola meterse en ese lío de intentar plasmarlo. Hay mucha gente que entiende que su trabajo es hace música y ya está, y lo entiendo, pero yo la verdad es que me lo gozo muchísimo (Risas)." Y se nota. Los clips de Dolor de Barrio, son divertidos, y se nota que Fernando se implica hasta el último detalle, puliendo esos coletazos de imagen que acompañan al disco. Y por tanto, se nota cada vez más la progresión en este aspecto.
Algo que se nota especialmente en el clip de Grecofernanda. "Esque la canción ya venía por ahí ¿Sabes? Te sacaba una sonrisa. Entonces el vídeo tenía que acompañar eso." Un clip que ha destacado además por la participación del presentador David Broncano. Una aparición estelar, de una personalidad televisiva relevante, algo que cada vez es también más común. Personajes como Luis Zahera, Ignatius, Resines, Cayetana Guillén Cuervo, han aparecido en distintos clips, videos promocionales...
Le planteamos a Fernando si esto puede ser significativo de que por fin el rap a nivel español se ha integrado, se ha normalizado como una música popular más. "Hay muchas veces que vienen por que 'el sobrino te escucha', y lo hacen más por eso (Risas) que no digo que vengan a desgana, pero quizás no saben ni quién eres y el tío va un poco engañao (Risas). Pero sí, creo que antes había una opinión sobre el rap ridiculizando sin mala intención, y ahora gente como Natos y Waor ya tienen una edad, su público han crecido con ellos (...) al haber relevo generacional se va instaurando cualquier tendencia más innovadora, y que deje de ser de nicho. Hay una propia escena, industria y intercambio entre escenas culturales. Se va juntando todo."
Una dualidad que se junta para el directo
Amor de Barrio/Dolor de Barrio vienen para reventar el directo. Y es que Fernando viene con hambre de quemar una gira en la que van a sonar no solo los temas de este trabajo doble, si no también un repaso por sus grandes éxitos de estos diez años de carrera. Una gira que comienza en España en enero, tras pasar por Latinoamérica.
Un encuentro imprescindible para cualquier fan del ibicenco, para celebrar con el, que sigue teniendo un hambre voraz por su música.
