El mundo del rap nunca deja de sorprender, y esta vez el protagonista es Drake, quien acaba de perder su demanda contra Sony y Universal Music Group por la promoción del tema *Not Like Us* de Kendrick Lamar. La polémica gira en torno a una de las batallas líricas más intensas de los últimos años, donde ambos raperos no se guardaron nada en sus canciones.
La demanda de Drake
Drake interpuso la demanda alegando que Universal, distribuidora de su propio material y de Kendrick Lamar, había promocionado un tema que, según él, difamaba su imagen y generaba riesgos para su seguridad personal. Incluso afirmó que hubo un intento de allanamiento en su mansión de Toronto, donde un guardia de seguridad resultó herido. La acusación también señalaba que la portada del single, mostrando su casa con marcadores de agresores sexuales, podía ser interpretada como una amenaza directa.
Sin embargo, la jueza federal Jeannette A. Vargas desestimó el caso, alegando que el contexto de una batalla de rap con lenguaje provocativo no debería ser tomado como hechos verificables. En palabras del tribunal, la portada era “obviamente manipulada y exagerada”, por lo que ningún oyente razonable creería que los eventos mostrados eran reales.
El trasfondo del beef
El conflicto entre Drake y Kendrick Lamar se remonta a varios años y ha generado algunas de las canciones más intensas del rap moderno. Canciones como Not Like Us representan la esencia de los diss tracks, donde las rimas afiladas y los ataques personales forman parte de la narrativa artística. La demanda de Drake buscaba responsabilizar a Universal por lucrarse con lo que él consideraba “información peligrosa y falsa”, un movimiento que mezcla música, marketing y legalidad en el mismo paquete.
Reacciones y próxima apelación
Tras la desestimación, Drake no planea quedarse callado. Su equipo ya ha confirmado que apelará la decisión ante un tribunal superior, con la intención de que se revise el fallo y se evalúe nuevamente el caso. Por su parte, Universal Music Group emitió un comunicado defendiendo su postura: “Desde el principio, esta demanda fue un ataque a la libertad creativa. Nunca debió existir. Nos complace la desestimación y seguiremos apoyando la carrera de Drake”.
Implicaciones para el mundo del rap
Este caso abre un debate sobre los límites entre la libertad creativa y las demandas legales dentro del hip hop. Las batallas de rap, con su lenguaje incendiario y provocador, son una tradición que mezcla rivalidad y espectáculo. La decisión judicial refuerza la idea de que, salvo que exista una amenaza concreta y verificable, el contenido lírico forma parte de la expresión artística y no debería traducirse automáticamente en responsabilidades legales.
El fallo también marca un precedente sobre cómo se perciben los diss tracks en tribunales: exagerados, provocativos y con un alto componente de ficción, que los hace difíciles de interpretar como ataques reales. Para los fanáticos, esto significa que el beef entre Drake y Kendrick sigue siendo una historia de música y no de tribunales, al menos por ahora.




