Lluvia de cancelaciones de artistas en el Madrid Salvaje por su vinculación con KKR
El festival Madrid Salvaje, uno de los principales en cuanto a rap se trata en nuestro país, se ha visto sacudido por una fuerte polémica después de que varios artistas confirmaran su retirada del cartel. El motivo: la relación del evento con el fondo de inversión estadounidense KKR, señalado por su apoyo económico a proyectos vinculados al gobierno de Israel.
Un festival bajo la lupa
Lo que prometía ser una fiesta del rap, trap y música urbana en Torrejón de Ardoz se ha convertido en un campo de debate político y social. Madrid Salvaje ha perdido en cuestión de horas a cinco artistas confirmados, entre ellos Glositoo, Bon Calso, 8belial y otros miembros del colectivo Disobey Society, quienes denunciaron la “vinculación con fondos que financian el genocidio en Gaza” como la causa principal de su baja.
La presión no solo viene de los artistas, sino también de un sector del público que pide mayor transparencia en la gestión del festival. La polémica recuerda a lo que ya pasó en otros eventos como el Sónar, Arenal Sound o Viña Rock, donde también hubo cancelaciones relacionadas con KKR.
La respuesta de los artistas
El madrileño 8belial, conocido por sus colaboraciones con Bad Gyal, fue uno de los más directos en redes sociales: “Cuando dejen de financiarse por gente que apoya el genocidio nos pensaremos si ir. Mientras tanto, fuera”. Un mensaje que refleja la postura del colectivo Disobey Society, al que también pertenecen Yyynestrosa, Roomtrash y Cybernene, quienes confirmaron que tampoco pisarán el escenario del festival.
El gesto no solo busca tomar distancia de los organizadores, sino también enviar un mensaje claro al resto de la industria musical: no todo vale cuando se trata de financiación y patrocinios. Otros artistas como Metrika, han declarado que por motivos contractuales no pueden bajarse del cartel del festival, pero que no volverán a pisarlo mientras la vinculación con KKR siga activa.
La versión de la organización
Ante la avalancha de críticas, la dirección de Madrid Salvaje publicó un primer comunicado en el que condenaban explícitamente el genocidio en Gaza y negaban cualquier vínculo comercial directo con Israel, como han hecho otros festivales para escapar de la polémica. Según el festival, aunque KKR forma parte de los inversores de Superstruct Entertainment, “ninguno de ellos tiene influencia alguna en las operaciones del festival”.
Sin embargo, el tono cambió horas más tarde. En un segundo comunicado, mucho más personal, acusaron a los artistas de “hipocresía” por anunciar su retirada apenas una semana antes del evento, cuando ya existían contratos firmados desde hace meses. Incluso señalaron que algunos de esos músicos habían estado pidiendo ajustes en sus shows hasta días antes de la polémica.
¿Y ahora qué?
Lo cierto es que el Madrid Salvaje sigue en pie, pero con un cartel debilitado y en medio de una tormenta mediática. La organización ha prometido anunciar pronto una nueva distribución de horarios para cubrir las bajas. Mientras tanto, el debate sobre el papel de KKR en la música y la coherencia de artistas y festivales sigue más abierto que nunca.
La tensión ha llegado al punto de qué artistas que no se han posicionado, se han sumergido en la polémica. Un caso relevante es el de Kaze, que recibió una oleada de contestaciones en X tras publicar un mensaje sobre su actuación en el festival.